Remolino

La tomé de la mano y me miró con esa confianza oculta que te traspasa responsabilidad inmediata sin pensarlo, me vi sumergido en mi propio pasado y recuerdos iban y venían dentro de mi cabeza, perdía la noción del tiempo mientras risas, piruetas, caídas, moretones, navegábamos en ese instante felices uno al lado de otros, la sensación de ser cómplices crecía a cada instante, más juegos, más risas, demandas constantes a la edad ya cumplida, desafíos a la imaginación, recuerdos de los que partieron y no nos ven, y los que hoy nos ven se ríen, se sumergen en su propio pasado, en sus recuerdos, pierden la noción del tiempo, se hacen cómplices de nuestro juego, confiando, tomándonos de las manos y haciendo que el día sea un remolino de sensaciones. Llega la noche y cuando tus ojos me hablan, un mantra sin fin me atraviesa.